Inicio Resultados Cómo las acciones a centavo me pagaron un coche nuevo

Cómo las acciones a centavo me pagaron un coche nuevo

625
4

Una historia que no pretendía hacer pública

Lo que os voy a contar en este artículo no es algo reciente, ocurrió hace ya algunos meses y no pensaba hablar de ello en la web porque, personalmente, creo que es mejor mantenerlo en privado para no suscitar impresiones erróneas en aquellas personas que no me conocen, algo que probablemente suceda en un primer momento.

Escribo estas líneas a petición de varias personas que ya saben lo sucedido. Usuarios que llegaron a Planeta OTC largo tiempo atrás y que me han acompañado en lo bueno y en lo malo todos estos años, convirtiéndose en verdaderos amigos. Me han pedido en varias ocasiones que dé esta historia a conocer porque, en propias palabras de uno de ellos:

“La gente debe saber que realmente se puede ganar dinero con las penny stocks, que las pérdidas existen pero las ganancias también, y pueden materializarse en algo real y tangible.”

Me regañan porque no estoy enseñando la cara más bonita de la historia, el final feliz que todo inversor espera tras depositar sus esperanzas (y ahorros) en una acción. En realidad, sí que he comentado siempre los resultados, tanto positivos como negativos, de cada operación pero, a sus ojos, las exitosas solo son números en una pantalla mientras el dinero continúe en formato digital, invertido o no, en el broker. Cuando les conté que había retirado parte de lo ganado en el mercado para comprarme un coche, su reacción fue peculiar.

Ya conocían los resultados de las últimas inversiones, sabían que habían ido muy bien y entregado una alta rentabilidad, sin embargo, no fue hasta conocer esto y ver las fotos cuando realmente tuvieron una medida más precisa de lo que puede conseguirse con estas acciones. Ya no se trataba solo de cifras en un monitor, era algo que se podía tocar. No fue sino tras escuchar sus comentarios cuando yo mismo tomé consciencia de ello.

Ciertamente, ha sido el primer gran regalo que me he hecho a mí mismo utilizando dinero ganado en bolsa. Hasta ahora, las plusvalías habían continuado en formato digital, unos y ceros, bien del broker o bien de la compañía donde estaban invertidos.

Pero tras la última operación y después de la epopeya que vivimos por culpa del bloqueo operativo que sufrimos en 2015, decidí hacer la peor inversión que puedes plantearte: comprar un coche, pero de la que no me arrepiento y disfruto cada día.

Así que coincido con ellos en que esta sería realmente la meta final a la que se pretende llegar como inversor. Puede que sea buena idea transmitir esta prueba de que los pequeños inversores sí que tenemos opciones reales de sacarle algo al mercado.

No obstante, no me gustaría enviar el mensaje equivocado de que este es siempre el premio que se obtiene. Cualquier inversión en penny stocks (acciones a centavo) entraña el riesgo de perderlo todo y eso es algo que nunca se debe olvidar. Aunque bueno, como bien sabéis, lo repetimos en Planeta OTC hasta la saciedad.

Todo comienza con una acción que cotiza a $0,0001

Sí, así es. Nada de Apple, Tesla o BBVA. Nada del NASDAQ, NYSE o el mercado continuo español. Esto empieza con una acción triple cero en el mercado OTC Pink o, como al gran Superfungi le gusta llamarla: la cueva de Alí Babá y los cuarenta ladrones.

Para los que nos seguís desde hace tiempo esto es algo obvio, sin embargo, lo menciono porque no os podéis imaginar la cantidad de veces que, después de preguntarme cómo he conseguido este coche y explicar que lo hice invirtiendo en penny stocks, me han dicho:

  • ¡¿Cómo vas a poder ganar tanto dinero con acciones que valen tan poco?!
  • ¡¿A quién se le ocurre meter sus ahorros en estas micro-empresas y no en valores seguros como Google, Pfizer o el Santander?!
  • ¡¿De dónde salen ese tipo de acciones, no las había oído en la vida?!
  • ¡¿Cómo tienes el valor de comprar acciones de compañías que capitalizan esa ridiculez y que están, de facto, quebradas?!
  • ¡Estás loco poniendo tu dinero en manos de empresas cuyo CEO es el único empleado y que ni siquiera tienen página web!
  • ¿Y dices que compraste las acciones a 0,000000 cuánto…?

La lista podría continuar con otras muchas similares. Siempre que las escucho me arrancan una pequeña sonrisa. Sonrisa al echar la mirada atrás y recordar todo el tiempo que ha pasado desde que allá por 2007 descubrí este apasionante mundo del OTC y decidí embarcarme en él. Yo era el que hacía esas preguntas entonces y el que ahora intenta arrojar un poco de luz sobre ellas en todo lo que buenamente puedo. Ha sido un camino largo, tortuoso y muy, muy complicado, con sus buenas y malas épocas, pero del que no me arrepiento en absoluto, ya que me ha enseñado y curtido a partes iguales.

Por supuesto, este viaje nunca cesa y siempre se debe estar dispuesto a continuar aprendiendo porque, como muy acertadamente nos muestra esta imagen, lo que sabemos no conforma sino una pequeña isla en el vasto océano del conocimiento:Para todos aquellos que no estén familiarizados con el mercado OTC y las penny stocks, os recomiendo que comencéis a entrar en materia leyendo este artículo y los derivados que encontraréis en su interior durante la disección.

En Planeta OTC nos especializamos en acciones OTC Pink triple cero que cotizan en no-bid, esto es, el momento en el que no hay absolutamente nadie que quiera comprar acciones ni siquiera al precio más barato que pueden llegar a costar: ¡0,0001 dólares! Pensad cómo de mal tienen que estar las cosas para llegar a tal punto.

Y bueno, no creáis que voy comprando acciones a $0,0001 por aquí y por allá indiscriminadamente como aquel que echa la primitiva. Esa decisión llega después de haber estudiado con precisión cirujana la compañía durante un largo tiempo, analizando múltiples aspectos que se deben tener en cuenta.

Cuando finalmente te decides a comprar en esas circunstancias, estás comprándole sus acciones a alguien que estaba deseando venderlas durante meses o incluso años y, seguramente, aún quedan cientos de millones más a la venta de decenas de accionistas que también están deseando salir de ese infierno. Parece una locura, ¿verdad?

Atendiendo a las palabras que un día pronunció el oráculo de Omaha:

“La mayoría de las personas se interesan en las acciones cuando todos los demás lo hacen. El tiempo para interesarse es
cuando nadie más lo está. No puedes comprar lo que es popular y acabar bien.”

Si echáis un ojo a la sección Resultados de la web podréis ver, comentadas en detalle, todas las operaciones que hemos realizado hasta hoy día y que nos han llevado hasta aquí.

¿Cuál es la moraleja de esta historia?

En primer lugar, que siempre estaremos a merced de:

  • La compañía en la que invertimos
  • El mercado en general
  • Nuestro broker
  • La suerte

En segundo, que aunque realicemos un trabajo de investigación y análisis excelente, una vez hemos hecho nuestra apuesta ya nada está bajo nuestro control y siempre dependeremos de terceras personas. Suena verdaderamente desmotivador, lo sé. ¿La buena noticia?

Que los finales felices sí existen en bolsa y en las penny stocks. No es ningún mito, no es una utopía, es algo que se puede conseguir. ¿Siempre? No, ojalá. Pero mientras los aciertos superen a los fracasos, estaremos en el buen camino.

Finalmente, la conclusión más importante a la que he llegado es que, si tenéis éxito, convirtáis parte de las ganancias en algo tangible: la entrada de una casa, un coche, un viaje, ropa, no tengo ni idea, ¡lo que queráis! Lo que más ganas tengáis de conseguir en ese momento.

Si el dinero siempre queda en formato digital, aunque sea en la cuenta del banco, probablemente acabaréis volviéndolo a invertir y, quizás, a perder. A mí nunca me podrá arrebatar ya el mercado este premio, es algo que siempre estará ahí y me recordará en el día a día que pude vencer al sistema, aunque más tarde fracase.

Esto es lo que mis amigos de Planeta OTC consideran tan importante (y yo ahora también) y es la moraleja final que quiero transmitir. No caigáis en la trampa del cuento de la lechera queriendo más y más, porque al final podéis quedaros con una mano delante y otra detrás.

Espero que este artículo ayude a recobrar la esperanza a aquellos que la han perdido, sin confundir a los que empiezan a soñar por primera vez. Y espero haber transmitido el consejo de aprender a disfrutar de verdad, en la forma que cada uno prefiera, de todo el trabajo, paciencia y sufrimiento sembrados durante vuestra inversión.

Aprovecho para agradecer el soporte y confianza recibidos durante todos estos años y recordar que seguiremos trabajando día a día para intentar que otros puedan llegar a la meta. Ese es el propósito con el que nació esta web y que, con la inestimable ayuda de todos vosotros, lectores y colaboradores, creo que estamos consiguiendo.

Como siempre: la mejor de las suertes allí afuera.

PD. Os dejo un vídeo resumen de la serie que siempre me viene a la mente cuando opero en este mercado y que supongo tiene algo que ver con que decidiera comprarme un coche. Cuántos pájaros nos metió en la cabeza ese maldito Crockett…

Artículo anteriorCFGX se revaloriza un 200% en dos ocasiones consecutivas
Pinkman
De manera transversal a su formación como Ingeniero Civil y Máster en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos, comenzó el estudio de los mercados financieros atraído por las atractivas rentabilidades del NASDAQ y NYSE americanos. Posteriormente, el descubrimiento del mercado OTC le llevó a tomar la decisión de especializarse en las acciones a centavo y fundar la primera web de información en español sobre ellas: Planeta OTC.

4 COMENTARIOS

  1. Te lo mereces después de tanto esfuerzo y dedicación

    Y que lleguen muchas más alegrías. Gracias por enseñarnos tanto

  2. Lo que prueba que todo esfuerzo tiene su recompensa al final. Continuaré siguiendo tus pasos de cerca que yo también quiero dar un pelotazo tan bueno como el tuyo!!

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here